26 de enero de 2009

Casos olímpicamente distintos

Los responsables del Comité Olímpico de Estados Unidos están a punto de decidir oficialmente que no presentarán ninguna candidatura a los Juegos de Invierno del año 2018 --los rumores apuntaban a Denver o a Reno--. ¿Por qué? Sencillo: para no interferir en las aspiraciones de Chicago a los Juegos de Verano de 2016. Al menos eso se desprende de una información difundida recientemente por el portal gamesbids.com, que suele estar bien informado.

Pero... a qué me suena a mí esto. No hay por ahí un país llamado España, creo, que tiene una ciudad aspirante también a los JJOO de 2016, Madrid, creo, y que al mismo tiempo hay otra ciudad, llamada Zaragoza, creo, cuyos gobernantes sueñan con aspirar a los JJOO de Invierno de 2018. O eso han ido diciendo por ahí desde que clausuraron la Expo del agua y otras bebidas.

Mientras en EEUU se han dado cuenta de las desventajas de querer abarcarlo todo --y eso que allí no les falta ambición, afán de protagonismo ni complejo de superioridad, precisamente--, aquí en Zaragoza hemos nombrado a un mariachi mayor --Jerónimo Blasco-- al que hemos bautizado como el messi de la política municipal para que se encargue de los grandes temas, entre los que se encuentra, precisamente, la pseudo-broma-candidatura a los JJOO del 2018, al menos eso dijo él mismo en una reciente entrevista.

Pese a que tienen sus sueños semiescondidos a ojos de la opinión pública en un cajón, me temo que Belloch y sus mariachis todavía nos tienen que sorprender, y mucho, con el tema de los JJOO de Zaragoza.

C. M.