23 de septiembre de 2008

Mis personajillos faforitos

Probablemente, uno de los tipos más tontos de Europa

21 de septiembre de 2008

La firma de Larraz











Un pajarito me ha soplado una joya maravillosa. En una entrevista (última pregunta) concedida a El Periódico de Aragón, el consejero de Economía, Alberto Larraz, decía el domingo pasado lo siguiente sobre Gran Scala: "¿Me habéis oído hablar a mi alguna vez del proyecto de Gran Scala? Pues entonces. No me preguntéis a mi de esas cosas porque lo desconozco". Espectacular.


Entonces, sería el señor Larraz tan amable de explicar qué hacía posando como una 'cheerleader' más en la famosa foto del día de la presentación de Gran Scala en el Pignatelli --ver dos entradas anteriores--. O es que no es el señor Larraz el que aparece en la imagen que ilustra esta entrada firmando precisamente ese mismo día el convenio de colaboración con los promotores de la idea. Me refiero en concreto al señor de poco pelo que aparece segundo por la derecha, entre José Angel Biel y Arturo Aliaga, que también está dejando su rúbrica, por cierto.


Así pues, uno de los firmantes de ese fantástico convenio que iba a servir como primer paso para convertir Aragón en la primera potencia mundial del juego, resulta que unos meses después no sabe nada.
Por supuesto, al margen de esa firma, ya ni hablamos de que en teoría el máximo responsable de la economía aragonesa no tiene nada que decir acerca de lo que se nos ha vendido como el gran proyecto económico del siglo XXI para Aragón. ¿Estamos o no estamos en manos de gente que no conoce la palabra vergüenza?


C. M.

Las frases

Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.

Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.

He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.

Groucho Marx

Prostituir Aragón


Terminado el verano y la Expo (atención a esto) y a la espera de que se sepan noticias oficiales de la ya conocida como Exponabo --para los no iniciados en la materia: muestra internacional de horticultura--, parece que vuelven con fuerza las informaciones sobre Gran Scala --también conocida como Gran Stafa--. Justo en los días en los que estaba previsto poner la primera piedra, ya se habla de que se han apalabrado terrenos en los Monegros, de contraofertas, de planos... y en definitiva, del maravilloso futuro que le espera a Aragón, con unos ingresos en concepto de impuestos que no hay mente humana que digiera.
Todas las cifras que rodean a esta gran broma son brutales, desde los 14.000 millones de euros de inversión que anuncian sus promotores a los 30, 40 o 50 casinos que se van a construir, por no decir de otros tantos hoteles de lujo total. Además, claro, están los parques temáticos, los campos de golf y, para no dejarse nada en el tintero, hasta un hipódromo. De locos.
Pese a que ahora la parte socialista del Gobierno de Aragón echa balones fuera, no hay que olvidar que la presentación mundial a todo meter se llevó a cabo en el espacio más ilustre del edificio Pignatelli, donde precisamente se tomó la famosa fotografía en la que Iglesias, Biel y sus palanganeros juntan las manos como si fueran un grupo de 'cheerleaders' jubiladas con unos desconocidos que dicen que van a construir Las Vegas en Aragón.
En lo que se refiere a la parte regionalista del Gobierno --el PAR, se entiende--, la clave está, cómo no, en la figura del vicepresidente José Angel Biel, un tipo que por lo visto quiere pasar a la historia como el Winston Churchill de Aragón --ser algo parecido al Conde de Aranda se le antoja poco--. En realidad todo este asunto de la Gran Stafa pasa por él. Después de todo, y desgraciadamente, es el único con un poquito más de cerebro en una clase política aragonesa de juguete.
Biel, con un respaldo en las urnas ínfimo, se las ha arreglado para apuntarse en su haber la Comarcalización, la Televisión Aragonesa o telebiel, Dinópolis, la Ciudad del Motor de Alcañiz, la Universidad Privada San Jorge y las reformas de San Juan de la Peña o el Monasterio de Rueda, entre otros logros.
Pero a pocos años de su retirada --terminará expuesto en Dinópolis-- todo le ha parecido poco y ha creído que lo mejor era pasar a la historia como el artífice de un nuevo Aragón --él mismo ha dicho que Gran Scala es lo mejor que ha pasado en esta tierra desde Fernando el Católico--. Un Aragón, claro está, prostituido, vendido al mundo del juego y sus derivados, incluidas las mafias, claro. Lo importante, según Biel, además de los puestos de trabajo son los impuestos directos e indirectos que se generarán tanto para Aragón como para España.
Lo que por lo visto no importa son los medios. Biel y los suyos, que como sus antecesores a lo largo de las décadas no han sabido hacer progresar esta tierra por cauces normales y lógicos, prefieren vender sus más de 2.000 años de historia civilizada a cambio de transformarla en un gran casino, es decir, en el paradigma del vicio, la tentación y el descontrol. Todo muy saludable para una sociedad. Y para ello, ha dicho el propio Biel, si hay que cambiar las leyes, se cambiarán. Las del juego y las que sean.
Menos mal que todo esto suena a chufla y que nadie de los que estamos por aquí veremos nunca 40 casinos en los Monegros, pero mientras esta farsa se desmonta, tampoco estaría de más que Biel, sus secuaces y sus 'cheerleaders' supieran que en esta bendita tierra somos muchos los que preferimos ser pobres pero honrados, antes que vender y prostituir nuestra historia por un puñado de dólares... o más. Ser millonario no es obligatorio. Ser un mentecato, tampoco.

Conde de Montecristo

18 de septiembre de 2008

Pregunta del abate Faria

¿El infame proyecto ese de Gran Scala ya se ha desestimado o sigue vivo en la mesa de algún que otro mentecato?